Las lesiones musculoesqueléticas relacionadas con el trabajo son muy frecuentes en el sector de la construcción. Son lesiones que afectan a los músculos, tendones, huesos, ligamentos, huesos, discos intervertebrales y nervios. Las principales zonas corporales afectadas son: espalda, cuello, hombros y extremidades superiores, aunque también afectan a los miembros inferiores pero con menor frecuencia.

 

La mayor parte de las lesiones de origen laboral no se producen por accidentes o agresiones únicas o aisladas, sino como resultado de traumatismos pequeños y repetidos. La especialización de muchas de las tareas que se realizan en el sector de la construcción ha originado:

  • incrementos en el ritmo de trabajo,
  • concentración de fuerzas en las manos, muñecas y hombros,
  • posturas forzadas y mantenidas causantes de esfuerzos estáticos en diversos músculos.

 

Estos factores son los causantes de numerosos problemas en brazos, cuello y hombros. Por otra parte, el manejo de cargas pesadas y en condiciones inadecuadas es uno de los principales causantes de lesiones en la espalda.

Las posturas, fuerzas o cargas inadecuadas pueden deberse tanto a las condiciones del puesto de trabajo y a las características de la tarea (ritmo, organización, etc.), como a las condiciones de salud personales, los hábitos de trabajo u otros factores personales.

 

Factores de las lesiones musculoesqueléticas

 

 

Estas lesiones son generalmente de aparición lenta y de carácter inofensivo en apariencia, por lo que se suele ignorar el síntoma hasta que se hace crónico y aparece el daño permanente.

 

En una primera etapa se manifiesta dolor y cansancio durante las horas de trabajo, desapareciendo fuera de éste; no se reduce el rendimiento en el trabajo, puede durar semanas e incluso meses, y es una etapa reversible. En fases posteriores, los síntomas aparecen al empezar el trabajo y continúan por la noche, alterando el sueño y disminuyendo la capacidad de trabajo repetitivo; llega a aparecer dolor incluso con movimientos no repetitivos y se hace difícil realizar tareas, incluso las más triviales. Si los problemas se detectan en la primera etapa, pueden solucionarse generalmente mediante medidas ergonómicas; en etapas más avanzadas, se hace necesaria la atención médica.

 

 

Para evitar las lesiones musculoesqueléticas (o al menos reducir su incidencia) es necesario conocer sus causas y modificarlas. Las modificaciones pueden incidir en distintos aspectos como, por ejemplo:

  • Diseñar mejor el espacio de trabajo.
  • Mejorar la organización de las tareas.
  • Cambiar determinados hábitos de trabajo.

En el menú de la izquierda podrá acceder a las lesiones más comunes clasificadas por parte del cuerpo. Seleccione la parte del cuerpo para obtener información sobre las lesiones principales. Para cada una de las lesiones podrá encontrar:

  • una descripción de la misma,
  • los grupos, trabajos o tareas más susceptibles,
  • y los síntomas más frecuentes.