LA ERGONOMÍA ES un conjunto de conocimientos que trata de adaptar los productos, las tareas, las herramientas, los espacios y el entorno en general a la capacidad y necesidades de las personas. El objetivo principal de la ergonomía es mejorar la eficiencia, seguridad y bienestar de los trabajadores.

 

Un aspecto muy importante de la ergonomía es que está centrada en las personas. Esto quiere decir las personas son más importantes que los objetos o que los procesos productivos; por tanto, en aquellos casos en los que se plantee cualquier tipo de conflicto de intereses entre personas y cosas, deben prevalecer siempre los de estas últimas. Por ello, la ergonomía estudia las reacciones, capacidades y habilidades de los trabajadores, de manera que se pueda diseñar su entorno y elementos de trabajo ajustados a estas capacidades y que se consigan unas condiciones óptimas de confort y de eficacia productiva.

 

Cuando se estudian los puestos de trabajo desde el punto de vista ergonómico pueden encontrarse problemas en diferentes cuestiones, estos pueden ser:

  • Derivados del diseño del puesto de trabajo: alturas de trabajo, espacio disponible, herramientas utilizadas, etc.
  • Derivados de la carga física: posturas forzadas, movimientos repetitivos, manejo manual de cargas, fuerzas, etc.
  • Derivados de aspectos psicosociales del trabajo: descanso, presión de tiempos, participación en las decisiones, relaciones entre compañeros y con los responsables, etc.
  • Derivados de las condiciones ambientales del puesto de trabajo: iluminación, ruido, temperatura, vibraciones, etc.

Ergonomía. Evaluación de los alcances máximos de un trabajador

 

 

 

Si se detectan problemas en alguna de las cuestiones antes mencionadas, la ergonomía puede proponer diferentes soluciones para reducir o eliminar sus efectos sobre el trabajador. Muchas de estas soluciones son sencillas y de fácil aplicación (por ejemplo: cambiar la ubicación de materiales, usar herramientas más adecuadas o realizar pausas periódicas); otras pueden ser más complejas (por ejemplo: diseñar una nueva máquina o cambiar la organización del trabajo).

Diseño ergonómico. Rediseño para facilitar alcances

 

 

 

En cualquier caso, la ergonomía puede ayudar a mejorar las condiciones de trabajo. Así se consigue mantener una mejor salud: las mejoras ergonómicas reducen las demandas físicas del trabajo dando como resultado menos lesiones o dolencias relacionadas con el trabajo. Otro efecto beneficioso de la ergonomía es que, al mejorar el diseño del entorno laboral, consigue incrementar la eficiencia y la productividad.

 

Un aspecto muy importante es que el trabajador sea capaz de reconocer los riesgos ergonómicos existentes en su puesto de trabajo para, de esa manera, poder llevar a cabo acciones para prevenirlos. En los siguientes capítulos se mostrarán muchos de esos riesgos y posibles soluciones que pueden evitarlos. Los puntos esenciales a los que hay que prestar atención son:

 

  • Las máquinas, herramientas y vehículos usados en el trabajo.
  • La forma en la que se realizan las tareas: hábitos y prácticas de trabajo.
  • El entorno en el que se trabaja.
  • Las molestias corporales ocasionadas por el trabajo.