LA SINIESTRALIDAD EN EL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN

 

Desde el punto de vista estadístico, la construcción es un sector con un alto índice de accidentabilidad, tanto en relación con el número de accidentes anuales, como con la gravedad de los mismos, como ponen de manifiesto prácticamente todos los análisis estadísticos conocidos.

La siniestralidad es por tanto un problema fuertemente arraigado, pese a la preocupación que provoca en todos los agentes implicados en el sector y en la sociedad en general, que hasta el momento no han sido capaces de encontrar soluciones capaces de modificar de manera significativa los índices de siniestralidad presentes en el sector.

Según datos extraídos del Informe Anual sobre accidentabilidad laboral en el Sector de la Construcción 2005, elaborado por la Asociación de Empresas Constructoras de Ámbito Nacional, SEOPAN. Del total de accidentes que se produjeron en el sector en 2005, el 95.3% corresponden a accidentes producidos en jornada laboral y un 4.7% a accidentes in itinere. Estas cifras muestran un ligero aumento en el número de accidentes totales si se comparan con los datos de años anteriores.

Dado que en el sector de la construcción participan multitud de empresas (contratistas, subcontratistas, proveedores, etc) que pueden desarrollar su actividad en distintos lugares (en las obras o fuera de ellas), es necesario señalar que del total de accidentes en jornada laboral que se producen en el sector, el 76.5% se producen en las obras (181583 accidentes) y un 23.5% en otros lugares como zonas industriales, lugares públicos, etc.

 

 

 


Las dos tipologías de obras más comunes en el sector de la Construcción son: edificación y obra civil. Del 76.5% de accidentes laborales que se tuvieron lugar en el interior de las obras, se estima que el 19,1% corresponden al subsector de la obra civil (34667 accidentes), y el resto, un 80.9% al subsector edificación.

En el siguiente esquema se resume la siniestralidad en el sector de la construcción.

 

 

El análisis de la accidentabilidad en edificación y obra civil arroja importantes conclusiones similares para ambos subsectores:

  • Los mayores picos de accidentabilidad coinciden con las horas inmediatamente posteriores a la ingesta de alimentos (tras el almuerzo o la comida). Existen estudios al respecto que explicarían la posible correlación de la accidentalidad con la toma de alimentos, apuntando a posibles somnolencias o pérdidas de concentración, que implican un aumento del riesgo de accidente laboral, así como también la posible ingesta de bebidas alcohólicas.
  • El número de accidentes disminuye en ambos subsectores conforme aumenta el día de la semana, casi el 25% de los accidentes se producen en lunes.
  • Los meses de mayor accidentabilidad son mayo-julio, y puede estar relacionado con la climatología, y el aumento de horas de luz, lo que incide normalmente en un aumento de la actividad.
  • El riesgo de sufrir un accidente leve, es inversamente proporcional a la edad del trabajador, lo que confirma que la experiencia es un factor atenuante del riesgo, ya que según los ratios de accidentabilidad, el intervalo de edad comprendido entre 20-24 años es el que presenta mayor riesgo.
  • Sin embargo, está tendencia no se cumple en el caso de accidente graves y mortales, por lo que la mayor experiencia no atenúa el riesgo de sufrir un accidente.
  • Las unidades de obra que presentan mayor riesgo de accidentes tanto leves como graves y mortales en el subsector obra civil son las relacionadas con el movimiento de tierras (29,5% de los accidentes leves y 21.4% de los accidentes graves y mortales).
  •  En el subsector edificación, el 58% de los accidentes que se producen corresponden a las obras de nueva construcción, siendo los albañiles y los operadores de máquinas los grupos que presentan mayor porcentaje de accidentabilidad.

Hasta el año 2007 el número de siniestros con baja registrados en el sector,  había seguido una tendencia creciente, sin embargo, a partir de este año esta tendencia alcista comenzó a remitir. No obstante, a pesar del descenso registrado en los tres últimos años (2007-2009), así como de las circunstancias económicas que afectan especialmente al sector, no conviene bajar la guardia.

  • En un informe sobre los daños a la salud, elaborado por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, se revela que durante 2008 en España se produjeron un total de 895.679 accidentes de trabajo. De ellos 804.959 ocurrieron durante la jornada de trabajo, lo que significa que por cada 100.000 trabajadores se notificaron aproximadamente 5.000 accidentes con baja. El índice de incidencia no afectó por igual a todos los sectores, siendo el sector de la Construcción el más desfavorecido, con 10.853 accidentes con baja.
  • En cuanto a la evolución de los índices de incidencia de los accidentes por sobreesfuerzo en el sector de la construcción, estos sufrieron un descenso entre los años 2002-2004, luego se mantuvieron más o menos estables hasta 2007, y en 2008 experimentaron una nueva bajada. Sin embargo, este índice sigue siendo más elevado que en otros sectores, y a pesar de la disminución, siguen moviéndose en cifras elevadas.
  • Según la “Estadística de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales”, elaborada por la Secretaría General Técnica de la Subdirección General de Estadísticas Sociales y Laborales del Ministerio de Trabajo e Inmigración, en el año 2009, se produjeron un total de 617.440 accidentes de trabajo con baja, de los cuales 122.614 correspondieron al sector de la construcción.
  • En cuanto a la forma de producirse, siguen siendo los sobreesfuerzos físicos, asociados a la manipulación manual de cargas, la adopción de posturas inadecuadas, etc., los factores implicados con mayor frecuencia, representando el 37% del total de accidentes. Se observa un aumento en el número de trastornos de tipo musculoesquelético entre los trabajadores, que se asocia principalmente a unas condiciones ergonómicas inadecuadas del trabajo. En el sector de la construcción, la importancia de los problemas de tipo ergonómico es aún mayor.
  • En el apartado de ‘Carga física de trabajo’ de la VI Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo se indican los siguientes aspectos relevantes en relación con el sector de la construcción:
    • La construcción es uno de los sectores con las posiciones de trabajo más penosas.
    • En el sector construcción es donde se dan con mayor frecuencia los diferentes tipos de demandas asociadas a la carga física del trabajo (adoptar posturas dolorosas o fatigantes, levantar o mover cargas pesadas, realizar una fuerza importante y realizar movimientos repetitivos de manos o brazos muy repetitivos). Destacan los “movimientos repetitivos de manos o brazos” en el sector de la Construcción (64,6%). Así mismo, es significativo el porcentaje de trabajadores que adoptan “posturas dolorosas o fatigantes”, “levantan o mueven” cargas o “realizan una fuerza importante” en el sector de la Construcción (50,5%, 39,5% y 42,4%, respectivamente).
    • En cuanto a las molestias musculoesqueléticas más frecuentes manifestadas por los trabajadores, destaca el elevado porcentaje de trabajadores en el sector construcción que señalan la parte baja de la espalda (46,3%).

Estos datos ponen de manifiesto la importancia de continuar abordando distintas propuestas de intervención ergonómica para identificar y reducir este tipo de riesgos en el sector de la construcción.